A lo largo de la práctica docente que desarrollé en escuelas secundarias, me pregunté, ¿Cuánto podría modificar el uso de las tecnologías la forma en que nuestros estudiantes miran el mundo?
Se considera que estamos ante un nuevo paradigma educativo, el cambio en la mirada y la lectura, la generación nacida en los años 1980, provienen de una lectura tradicional occidental de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo, pero las generaciones de estudiantes actuales, nacidas a partir del siglo XXI, pareciera que tienden a realizar lecturas de arriba hacia abajo, debido al uso constante de tecnologías como el celular, tablets, y sus aplicaciones. En este contexto, se formula el siguiente interrogante, los y las estudiantes ¿incorporan, entienden, lo que leen?
Así también, la atención promedio de una persona es cada vez menor, pasamos a una atención sostenida, que se reduce cada vez más, debido al uso de tecnología y la adicción a la dopamina que genera . Tal es así que el docente, para mantener la atención de sus estudiantes debe pasar a ser un estilo de showman para el nuevo estudiante espectador. A los fines de este trabajo, hablaremos de “estudiante espectador” como una definición construida, ya que por lo general son personas que fueron expuestas al uso de las pantallas desde temprana edad, algunos antes del año de vida, tal es así que están acostumbrados a una dinámica donde ellos no intervienen y solo visualizan.
Ahora bien, enmarcados en este contexto, surgieron las siguientes preguntas que guiarán este trabajo. Específicamente pensado desde el campo de la Educación Artística nos podemos preguntar… ¿Cuánto podría modificar el uso de las tecnologías la forma en que nuestros estudiantes miran el mundo?, ¿Los estudiantes, en las clases, son espectadores? Si lo son, ¿Son espectadores activos o pasivos?, ¿Por qué toman esa postura?
¿Una clase pasa a tener que transformarse en un espectáculo para llamar la atención de sus estudiantes?
¿Qué estrategias podrían elaborar los docentes a partir de entender cómo es la mirada de sus estudiantes? ¿El cambio en la mirada, cambia también nuestro modo de ejercer la docencia?