La actividad antropogénica conjuntamente con las nuevas tecnologías van incorporando, año tras año, compuestos orgánicos sintéticos que, de una u otra manera, pueden ser nocivos para el medio ambiente. Entre estos compuestos se pueden mencionar los utilizados como inhibidores de la corrosión (IC) de diversos metales y aleaciones con servicio en ambientes agresivos, tales como ciertos derivados del 1,3,4-tiadiazol (1,3,4-TDZ).
En nuestro laboratorio se han sintetizados dos 1,2,5-tiadiazolinas: 3-(4-metoxifenil)-3,4-difenil-2,3-dihidro-1,2,5-tiadiazol 1,1-dióxido (TzANIS) y 4-(1,1-dióxido-3,4-difenil-2,3-dihidro-1,2,5- tiadiazol-3-il)-N,N-dimetilanilina (TzDMA) con ciertas características fisicoquímicas (estabilidad en medio ácido, alto punto de fusión y fusión sin descomposición) que los hace promisorios para ser ensayados como IC.
El objetivo del trabajo es Mostrar la capacidad inhibidora de la corrosión de un acero dulce y la posible toxicidad en células de mamíferos de dos 1,2,5-tiadiazolinas: TzANIS y TzDMA.