La agricultura familiar (AF) es un tipo de producción donde la unidad doméstica y la unidad productiva (UP) se encuentran integradas. En Argentina, la producción porcina familiar concentra más del 66% de cerdas a nivel nacional y el 96,44% de UP poseen hasta 50 madres. Suelen caracterizarse por contar con instalaciones de baja inversión, utilización de razas cruzas, una alimentación subóptima y escasa toma de registros. Además, las producciones porcinas familiares se ubican tanto en zonas periurbanas como en zonas rurales. En este contexto, las zoonosis, es decir, enfermedades transmisibles entre animales y seres humanos, constituyen una amenaza significativa para la salud pública. Dado que los espacios de vida y trabajo en estas explotaciones están profundamente interrelacionados, la salud de los animales, el ambiente y los productores debe abordarse de forma integrada.