El fragmentado territorio del Archipiélago de Chiloé, en la zona sur austral de Chile, fue durante la época colonial el escenario de una dinámica acción evangelizadora. Una vez arribadas las órdenes religiosas a esta región, a mediados del siglo XVI, el interés por expandir la fe en el dios cristiano se ancló primeramente en construcciones provisorias de material ligero, configuradas con el tiempo en obras más sólidas que materializaron el encuentro de saberes entre los participantes del proceso evangelizador y la búsqueda de afianzar las Enseñanzas. De ellas, la más antigua es la Iglesia Santa María Loreto de Achao, fundada en 1690 por la Compañía de Jesús y convertida en 1754 en sede estable del circuito misionero, que recorría islas y canales para acercar las enseñanzas cristianas a las comunidades indígenas dispersas por la zona, según apunta el Padre Gabriel Guarda (1984).
Una lectura del panorama colonial evangelizador del archipiélago chilote se podría abordar desde tres enfoques: método misional, arquitectura religiosa, e imaginería y ornamentación; esto siguiendo lo propuesto por los estudios de Fernando Guzmán, Lorenzo Berg y Rodrigo Moreno (2020). Si bien es cierto que el esquema arquitectónico de la iglesia mencionada presenta un notable interés, entendiéndose como el ejemplo más antiguo de la denominada Escuela Chilota de Arquitectura Religiosa y considerada desde el año 2000 como Patrimonio Cultural de la Humanidad, esta investigación girará en torno a su ornamentación interior, aspecto que suele tratarse superficialmente en los estudios más inclinados al análisis de su sistema constructivo, pero que resulta igualmente relevante si se quiere otorgar una mirada más integral que, como diría Ramón Gutiérrez (2001), no disocie la arquitectura de la ornamentación. En ese sentido, tanto el retablo principal y los laterales, como la bóveda de la nave central, serán las guías para comprender la manera en que el plan itinerante jesuita-franciscano del siglo XVIII se materializa en la iglesia Santa María Loreto de Achao, manifestando una intensión persuasiva que se hace visible en sus tallas.