En este trabajo queremos destacar el accionar de dos mujeres argentinas de generaciones diferentes, dedicadas principalmente a la interpretación del género tango. Dos cantantes que, según la tradición, se dedican a un instrumento socialmente "autorizado" para que la mujer lo interprete; dos cantantes que poseen un fuerte compromiso político y lo expresan como trabajadoras de la cultura.
En primer lugar, hablamos sobre la carrera artística de Susana Rinaldi (1937), quien es una clara representante de la lucha de la mujer trabajadora de la cultura argentina. Su carrera como actriz y como cantante se ha desarrollado por fuera de los estereotipos de género de su época. Su militancia política la ha llevado a sufrir el exilio y en la actualidad la posicionan como un referente de la lucha por la reivindicación de las mujeres y los colectivos LGTBQ+ al nombrarla como madrina del festival transfeminista de tango. Esta primera parte, aborda la historia de esta trabajadora de la cultura, centrándose especialmente en la década del60 y en su rol político actual. En segundo lugar, reflexionamos acerca de la carrera artística de Patricia Barone (1962), teniendo en cuenta el contexto en el que se desarrolla. En una trama en la que se superponen la revitalización del tango en la década del noventa y la crisis económica, política y social de entre siglo, la cantante y letrista se presenta como una exponente del tango y como una militante política por los derechos de los trabajadores músicos. Su campo de acción se observa, de este modo, no solo en sus intervenciones en marchas, piquetes y asambleas, sino también en el contenido social de las letras de sus canciones y en la interpretación de las mismas. En muchas de ellas las mujeres son protagonistas en cuanto a la lucha por los derechos humanos y los derechos feministas.