El movimiento de mujeres y disidencias, y en diálogo con éste, la teoría feminista, han sido fundamentales para comprender la explotación específica de las mujeres en el marco del capitalismo patriarcal. A lo largo de la historia, y en particular en las últimas décadas, se han evidenciado múltiples violencias y despojos entrelazados sistémica y experiencialmente, y al mismo tiempo, se ha logrado visibilizar la relevancia de los trabajos de reproducción y cuidados, posicionando demandas en relación con estos temas. Se ha logrado redefinir la categoría misma de trabajo, quebrando falsos cimientos teóricos del supuesto funcionamiento social (Pérez Orozco, 2014). Se trata, sin dudas, de avances sustanciales y fundamentales. No obstante, existen ciertos nudos teóricos y empíricos por resolver. En particular, en esta ponencia nos preguntamos por la escasa atención que presta el movimiento feminista al trabajo realizado en los hogares en forma (generalmente mal) remunerada. Se apunta a comprender cuáles son los nudos teóricos y políticos que explican este desencuentro entre los intereses feministas y las demandas de las trabajadoras remuneradas del hogar (Martínez Prado, 2014).