El cuerpo se re significa de manera continua en los procesos históricos y culturales, siendo estas representaciones sociales las que elaboran el comportamiento de los individuos según sus atributos personales. Estableciendo parámetros ideales de funcionamiento que a su vez encierran concepciones contra ideales, distinguiendo como diferente, discapacitado o enfermo a quien no se asemeja a lo hegemónico. El skateboarding plasma características propias en la transición del juego hacia los procesos de deportivizacion. La culturalidad del/la skater pone foco de atención en la práctica grupal, la cual resulta indispensable para el desarrollo de un deporte categorizado como individual. Las juventudes y sus nuevos modos de transitar la cultura, ponen en conflicto a las prácticas hegemónicas preestablecidas. La modalidad de skate adaptado y Paraskate prosperó en nuestro país en el año 2019, a través de una experiencia colectiva entre skater, personal de salud y profesores de educación física. Instaurando un proceso de legitimización de la práctica cultural, lúdica y deportiva. Desde aquí se nutre un nuevo modo de encuentro, sensible, flexible y fraterno. La fenomenología del deporte impregna nuevas significaciones al acto o acción motriz. El cuerpo se construye en relación con el otro y en su contexto. La mirada holística otorga una percepción global del acontecimiento. Las dinámicas socio comunitarias exigen continuar reflexionando sobre los procesos lúdicos y recreativos. Sobre aspectos de convivencia, accesibilidad, equidad y universalización de las prácticas deportivas. Focalizando la mirada sobre los posicionamientos corporales y los modos de implementación.