Existen diferentes maneras de comprometerse con la realidad política y social de un país. Rodolfo Walsh eligió dos caminos que, entrecruzándose, fueron tejiendo la trama densa de su vida: la escritura –tanto literaria como periodística- y la lucha política. "Esa mujer” conjuga estas dos variables inherentes a su autor quien, mediante la figura de un narrador en busca de datos sobre uno de los sucesos más truculentos de nuestra historia, crea un relato que se ubica en la delgada línea que separa ficción de realidad. La militancia política de Walsh, sumada a su labor de escritor y periodista, nos llevan a indagar las relaciones entre literatura y compromiso, a la vez que permiten profundizar acerca de la ficcionalidad y los efectos de realidad, en un relato en el que se mencionan lugares y objetos reales, y se alude a sucesos y personajes históricos.