El citoplasma celular está compuesto en un 85 % por agua, es decir, que el interior de la célula es un medio líquido que posee sustancias disueltas en él. Este líquido del interior celular tiene una composición compleja y definida ya que la célula posee una membrana que la delimita. En los seres humanos el líquido del interior de todas las células es muy similar en cuanto a las especies iónicas más relevantes. Esto permite hacer una simplificación y estudiar el líquido del interior de todas las células que componen el cuerpo humano como un todo, que se lo conoce como líquido intracelular (LIC) y supone aproximadamente 2/3 del volumen total de agua de un ser humano adulto.
Además, todas las células que componen un ser vivo se encuentran en estrecha relación con el medio que las rodea. En el caso de los humanos, el conjunto de células que forman los diferentes órganos y sistemas se encuentran bañados por una sustancia líquida, con la cual intercambia sustancias constantemente. Haciendo la misma simplificación que para el caso anterior, el tercio restante de la masa acuosa de un ser humano corresponderá a lo que se conoce como líquido extracelular (LEC) o medio interno, el cual también posee una constitución definida y más o menos estable, y diferente a la composición del LIC.
El medio interno, a su vez, está compuesto por el líquido intersticial que baña a las células, pero también por el líquido intravascular (plasma sanguíneo). Estos dos componentes son aproximadamente el 98% del LEC, mientras que el otro 2% corresponde a fluidos menos abundantes como el líquido cefalorraquídeo y la linfa.
Teniendo en cuenta estos dos conceptos, y sabiendo que estos dos fluidos (LIC y LEC) se encuentran separados por la membrana celular (una membrana semipermeable), podemos dividir al cuerpo humano en dos grandes compartimentos entre los cuales se reparten el total de la masa acuosa del organismo. Esta simplificación, se conoce en fisiología como compartimentalización y es de gran utilidad para comprender y explicar múltiples fenómenos fisiológicos.
Al tener una composición definida y estable, estos compartimentos son, desde el punto de vista químico, soluciones, es decir, mezclas homogéneas de varias sustancias disueltas en otra que se encuentra en mayor proporción. Esto implica que se puedan aplicar conceptos de la química de soluciones para explicar fenómenos fisiológicos de estos compartimentos. A continuación, abordaremos ciertos aspectos generales de la química de soluciones que ayudarán a estudiar el funcionamiento de los compartimentos mencionados.