El sistema cardiovascular está formado por el corazón y los vasos sanguíneos. El corazón cumple la función de bomba impulsando la sangre al árbol vascular. Así podemos ver que al impulsar la sangre genera un flujo sanguíneo necesario para satisfacer las necesidades metabólicas de los tejidos de todo el organismo. La diferencia de presiones que se generan cuando el corazón se contrae y se relaja determinan las presiones sistólica y diastólica, respectivamente. Como se verá más adelante, la relación entre estas presiones determinará la presión arterial media. Para una mejor comprensión, se explicará primero el flujo sanguíneo o también llamado volumen minuto (VM) en función de la circulación por los vasos sanguíneos y luego en función de la acción de bombeo del corazón, es decir, considerando los parámetros que lo determinan: el volumen sistólico y la frecuencia cardiaca.