La educación inicial tiene una larga historia y trayectoria dentro del sistema educativo argentino y, en particular, en la provincia de Buenos Aires. La educación de la primera infancia se sustenta, al igual que el resto de los niveles educativos bonaerenses, en principios como la centralidad de la enseñanza, la inclusión educativa, la defensa irrestricta de los derechos humanos, la perspectiva de la educación sexual integral, la educación ambiental integral y la educación intercultural. Estos derechos constituyen un campo de trabajo educativo que, para la educación de los primeros años, su reconocimiento y abordaje transversal representan un avance cualitativo significativo en el conjunto de su propuesta de enseñanza. De este modo, el cuidado y la enseñanza forman parte intrínseca del nivel, lo que se plasma en la definición de sus principios, propósitos, contenidos y modos de organizar la enseñanza.
Entre las áreas de enseñanza que llevan adelante la educación inicial, se considera sumamente relevante enfatizar el contacto de las niñas y los niños con "lo literario” desde los primeros meses de vida. Estos encuentros con lo narrativo, lo lingüístico y lo poético tienen carácter de iniciación y ponen en acción profundos procesos psíquicos, intelectuales, afectivos y simbólicos (López, 2020).
Asimismo, la tecnología y los medios de comunicación tienen un trayecto recorrido dentro del nivel: hay diversas experiencias vinculadas a la gráfica, lo audiovisual y lo radiofónico en los niveles primario, secundario y terciario; cada una de ellas se implementó con apoyo de políticas públicas que tuvieron diferentes desarrollos e impactos desde los años 1990 hasta el 2015, cuando se produjo un cambio desde el gobierno nacional.