Este texto reflexiona acerca del gesto de armar una editorial bedesemera sudaka en formato expansivo, como resistencia al contexto de profundización del pánico sexual, la censura y precarización de la vida.
Surge a partir del ansia por compartir mi práctica en primera persona, y ponerla en diálogo con diversas producciones del territorio. Para contar cómo y desde qué lugar surge este capricho, comparto el proceso de dos experiencias performáticas propias/colectivas que, pienso, serán las primeras publicaciones, para luego socializar algunas ideas que macera la editorial.