La tesis de Maestría, titulada "COVID-19 en el MERCOSUR: ¿Coordinación de políticas de salud?", investigó la respuesta del bloque regional entre marzo de 2020 y diciembre de 2021, centrándose en la Reunión de Ministros de Salud (RMS) y el Subgrupo de Trabajo N° 11: Salud (SGT 11). El objetivo fue evaluar la funcionalidad de los esquemas de coordinación sanitaria.
El trabajo, con base en el análisis de políticas públicas y la teoría de la integración, concluyó que la pandemia reveló una profunda crisis estructural y de identidad del Mercosur.
Desde la mirada de Políticas Públicas el hallazgo más contundente fue la ausencia de intervención estatal coordinada a nivel Mercosur. El análisis de las actas demostró que: no se fomentó ningún tipo de políticas públicas de alcance regional; hubo una ausencia de intervención estatal en las tareas de organización, coordinación y moderación; las discusiones se mantuvieron en el plano de ideas políticas sin acciones gubernamentales, sin avanzar en la formulación de alternativas de solución; no se seleccionaron los problemas a atender ni se elevaron las capacidades de los gobiernos.
Desde la perspectiva de integración y del constructivismo, la crisis sanitaria expuso una triple falla en el modelo de integración, demostrando una crisis de modelo, de expectativa y de resultado:
En el RMS los hallazgos señalaron la inexistencia de preferencias o ejes centrales y la prevalencia de relaciones singulares (nacionales) frente a las del bloque. Fue crucial la falta de interés del Mercosur en colaborar coordinadamente con organismos externos, como el mecanismo COVAX, o en participar en negociaciones con laboratorios. Esto evidenció una limitada capacidad de respuesta efectiva y una dificultad para aprender de la experiencia.
En el SGT 11 se encontró la inexistencia de coordinación al interior del bloque y serias limitaciones en el acceso a financiamiento, lo que mermó la promoción de espacios de diálogo.
La tesis concluyó que, al no coordinar, proponer ni organizar, el Mercosur pone de manifiesto su crisis. El trabajo permitió abordar las múltiples dimensiones del bloque y sus desafíos, planteando preguntas cruciales para el futuro: Si no coordina, ¿cuál es su función?
Las recomendaciones del trabajo se enfocaron en la necesidad de un debate profundo que aborde las dimensiones superficialmente tratadas, la creación de instituciones sólidas para dar respuesta efectiva y la urgencia de dejar de lado individualidades que impiden la coordinación intrabloque.
Como limitaciones, la investigación reconoció el desafío de la infoxicación (demasiada información repetitiva e incompleta sobre la COVID-19) y la exclusión de la mirada de la sociedad civil, los discursos de los ejecutivos y la experiencia de los participantes directos.
Por último, el principal aporte fue la articulación teórica y metodológica entre el análisis de políticas públicas y la teoría de la integración. En el plano práctico, se identificaron los formatos y deficiencias de las actas del Mercosur, abriendo futuras líneas de investigación sobre las relaciones del bloque con países poderosos y la necesidad de una revisión exhaustiva de las legislaciones nacionales.