El cuento narra la historia de una oveja negra, diferente y deslumbrante, que rompe con la monotonía del rebaño. Con su estilo provocador (pañuelo de seda, minifalda roja y cigarrillos mentolados) encarna la rebeldía y el deseo. Un día, un lobo seductor llega en su Mercedes descapotable y se la lleva, dejando atrás a los ovejos, que se hunden en la tristeza y el desamor.En la ciudad, la oveja y el lobo viven una vida glamorosa, rodeados de fama, lujo y apariciones en revistas. Pero el brillo dura poco: el lobo la abandona para huir con Caperucita, y la oveja cae en la desesperanza. Termina sola, alcohólica y olvidada, muriendo de frío en la calle, cerca del Caesars Palace. Aun así, su figura trasciende la muerte. Entre los ovejos, la oveja negra se vuelve mito, una leyenda envuelta en versiones contradictorias sobre su final. Su imagen sobrevive transformada en ícono, recordada como una estrella trágica (una especie de Greta Garbo ovina) que encarna la belleza, el escándalo y la melancolía.