Bichito de Luz siempre es descubierto primero en el juego de las escondidas, incluso cuando elige los escondites más difíciles. Frustrado y triste, amenaza con abandonar el juego, pero Bichito de Oscuridad lo convence de quedarse y le propone un plan secreto para ayudarlo. Cuando el grillo comienza a contar, ambos se esconden juntos dentro del caparazón vacío de un caracol. Esta vez, Bichito de Oscuridad abraza a Bichito de Luz para cubrir el brillo que siempre lo delata. Gracias a ese gesto, no los encuentran primero y el turno de contar pasa a la cucaracha. Fin.