Esta tesis doctoral se propone comprender los sentidos que los y las docentes de escuelas del norte del Cauca, en Colombia, asignan a la creación y despliegue de culturas afectivas. A partir de esto, reflexiona sobre cómo este proceso deviene en rituales escolares y prácticas pedagógicas cotidianas que influyen en la recuperación del lazo social de un contexto con alta afectación por el conflicto armado.
El estudio se fundamenta en los aportes del giro afectivo para situar la dimensión emocional como un elemento constitutivo de los fenómenos sociales. Este enfoque multidimensional trasciende las lecturas meramente psicológicas para comprender las emociones como prácticas históricas, culturales y sociales
La tesis se inscribe en un enfoque cualitativo, exploratorio y descriptivo, mediante el uso de entrevistas a profundidad, observaciones etnográficas y el análisis de materiales pedagógicos. El trabajo de campo se desarrolló en tres escuelas públicas con alta presencia de estudiantes indígenas, afrocolombianos y mestizos, lo que permitió incluir en el análisis algunas dinámicas interculturales.
Los hallazgos empíricos de la investigación permitieron identificar que el conflicto armado ha incidido en la red sentimental de los miembros de las comunidades educativas con sentimientos como el miedo, la ira y el desarraigo, lo que ha fracturado el lazo social. Como respuesta a esta situación, los maestros y las maestras han desarrollado prácticas y gestos de reconocimiento y restauración que posicionan a la escuela como un refugio simbólico que intenta mitigar las heridas sociales y subjetivas de la violencia.