La noción de salud ha sido objeto de múltiples definiciones y disputas a lo largo de la historia. Desde las primeras concepciones higienistas del siglo XIX, orientadas a la regulación de cuerpos y conductas, hasta los paradigmas biomédicos, comunitarios y críticos, cada modelo no solo expresa una determinada manera de comprender la salud y la enfermedad, sino también un modo de investigar, intervenir y educar. Estas tensiones se hacen particularmente visibles en la Educación para la Salud (EpS), un campo en el que se han superpuesto prescripciones biomédicas, políticas públicas focalizadas y experiencias educativas con una intensión emancipadora. La presente ponencia propone una revisión teórico-epistemológica de dichos modelos, poniendo énfasis en la Educación para la Salud, entendida como un campo de intervención escolar. Se analizan tres ejes: La genealogía de la salud pública y de la EpS en Occidente y en América Latina, identificando los fundamentos epistemológicos de los modelos higienista, biomédico, comunitario y la salud colectiva; La manera en que dichos modelos se tradujeron en políticas escolares y programas específicos de intervención en salud; Las tensiones actuales entre perspectivas normativas y enfoques críticos que reconocen a la salud como derecho social y proceso colectivo. Se sostiene que la EpS debe ser entendida como una práctica atravesada por disputas epistemológicas y políticas. La revisión muestra que, mientras los enfoques hegemónicos privilegian la prevención individual y la medicalización del cuerpo, las corrientes críticas impulsan nuevas formas de denominar la EpS acompañadas de metodologías participativas que promueven el empoderamiento de sujetos y comunidades.