Diversos investigadores de la música popular y su enseñanza (Romé, 2015; Belinche, 2011; Carabetta, 2008 y Mardones, 1997), coinciden en señalar que, en los últimos años, la inclusión de la música popular en la formación superior universitaria ha demandado la elaboración de nuevas estrategias alternativas y/o complementarias a los modelos tradicionales de enseñanza musical, y en el mismo sentido, la elaboración de nuevas líneas y herramientas para su investigación.
La canción es columna vertebral de la música popular latinoamericana y constituye una síntesis en la que se hacen presentes diversas expresiones culturales colectivas, géneros populares y cosmovisiones sociales. Enmarcada en los estudios de la música popular, ocupa un lugar incipiente en la investigación académica. Su abordaje ha tenido un desarrollo abocado principalmente a aspectos rítmicos y genéricos, y, en menor medida, a aspectos armónicos, instrumentales, sociales y culturales.
En este sentido, encontramos que dentro de los estudios que abordan la canción popular en la academia aún quedan algunas dimensiones constitutivas que merecen su estudio profundo y particular. Una de estas es la letra. La palabra ocupa un rol central en la canción; su puesta en voz (Porrúa 2011) y su desarrollo melódico condensan una nueva síntesis compleja de aspectos musicales, prosódicos y semánticos que, en vínculo dialéctico con múltiples características de un contexto musical sonoro e instrumental de acompañamiento, se vuelven estructurales en la construcción de sentido de una canción.