En agosto de 1996 se realizó en Estocolmo, un congreso internacional sobre el tema, con participantes de más de ciento treinta países, a raíz del caso del traficante de niñas Marc Dutroux, de origen belga, quien enterraba a sus víctimas en los jardines de su casa y, que a su vez trabajaba con una red internacional donde se vieron involucrados policías y funcionarios de gobierno de distintos países.Los niños se resisten a ser prostituidos, lo viven como una humillación. Algunos se sumergen en estados de alienación, otros se suman a las cifras de mortalidad infantil. Son sensibles al rechazo y la censura de la sociedad. Su nivel de autoestima es muy bajo.