En español
El artículo analiza la radical experiencia de Vampyr, el primer film sonoro dirigido por Carl T. Dreyer, como pieza fronteriza y experimental, que tiende un puente entre el cine silente y un tratamiento fundacional de los materiales sonoros que explora el potencial de la voz humana, de la música y de los efectos de sonido. Trascendiendo las concepciones usuales del cine parlante de los primeros años, y aprovechando las condiciones abiertas por una transición formal y tecnológica, más condiciones de producción atípicas, Vampyr se postula como una película dotada de una extrema dimensión exploratoria, que la convierte en una experiencia visionaria.
En inglés
This article examines the radical experimentation of Vampyr, Carl T. Dreyer’s first sound film, as a boundary pushing and experimental work that bridges silent cinema and an innovative treatment of sonic materials— radicalizing the powers of voice, music, and sound effects. Transcending conventional approaches to early sound f ilm and capitalizing on the possibilities opened by formal and technological transition—along with atypical production conditions—Vampyr emerges as a film of extreme exploratory dimension, rendering it a visionary cinematic experience.