En diferentes partes del mundo se ha documentado que las interacciones entre humanos y carnívoros fueron diversas y complejas, ya que estos animales formaron parte de las esferas sociales, religiosas y económicas durante miles de años. Entre los cánidos, los perros han recibido especial atención en los estudios arqueofaunísticos porque fueron el primer animal domesticado, por su presencia en los contextos mortuorios, y por los múltiples roles que desempeñaron en las sociedades humanas. Por el contrario, las investigaciones sobre las diversas formas de relación entre los humanos y los cánidos silvestres, especialmente zorros, han sido escasas (con excepción de los estudios tafonómicos). El caso del zorro Dusicyon avus, extinto enigmáticamente hace aproximadamente 500 años, no escapa a este panorama. El registro de esta especie sugiere vínculos intensos e inusuales con las sociedades cazadoras-recolectoras de Pampa-Patagonia.