Esta reseña sigue el recorrido del último libro de Alejandra Mailhe, al que yo calificaría, sin temor a exagerar, como un mojón en la historia de las ideas en Argentina. A contracorriente de la matriz predominantemente occidental, filo-europeísta y "blanca” de la historia intelectual de este país, Mailhe aborda cuestiones referidas al indigenismo y el mestizaje desde una perspectiva erudita y transdisciplinaria, al conectar literatura, antropología, historia, arqueología, folklore, psicoanálisis, fotografía y estudios sobre religiosidad y esoterismo.
El libro despliega su recorrido a través de dieciocho capítulos distribuidos en seiscientas veintidós páginas, desde una mirada que apela al análisis del discurso, al estudio de las trayectorias intelectuales y a la migración de las ideas entre distintos lugares de enunciación y recepción. Con todo ese bagaje la autora, desde su sólida formación y su vocación latinoamericanista, se proyecta hacia el noroeste y el sur de Argentina, así como hacia Perú, Bolivia, Uruguay, Brasil y México. En ese giro las problemáticas locales, como las que plantean los santiagueños Ricardo Rojas, Bernardo Canal Feijóo, Orestes Di Lullo y Francisco René Santucho, entran en diálogo con el contexto nacional y continental.