El libro Letrados de la independencia. Polémicas y discursos formadores de Mariana Rosetti constituye una intervención crítica de gran relevancia dentro del campo de los estudios sobre la cultura letrada en el proceso de las independencias hispanoamericanas. A partir de un exhaustivo trabajo interdisciplinario, la autora revisa la figura del letrado criollo en el período de crisis monárquica y emancipación, desplazando las categorías tradicionales y proponiendo la noción de un "letrado criollo crítico” como clave de lectura. El texto no solo analiza las producciones de Servando Teresa de Mier y José Joaquín Fernández de Lizardi, sino que también dialoga con un corpus amplio de estudios historiográficos, literarios y culturales, mostrando cómo los discursos formadores –históricos, periodísticos, literarios y religiosos– se articularon en la conformación de un espacio público incipiente y heterogéneo.