Este trabajo es una despedida a Tom que me acompañó a lo largo del año, una muestra de afecto, un volver a mirar desde otro lugar. Propone una serie de obras fragmentadas y simultáneas que se interrelacionan entre sí quedando a la vez suspendidas en su plano físico como en su sentido poético. Decidí trabajar a partir de fotografías relativamente recientes tomadas como referencias para la creación de los cuadros. Las mismas, muestran un paso del tiempo manifiesto desde el color de su pelo, no como algo secuencial, cronológico, o narrativo sino que es desde las imágenes que su mismo color de pelo, obscurecido a través de los años, demarca un tiempo vivido.