La hipertensión arterial se define cuando sus valores son ≥140/90 mmHg sostenidos crónicanicamente y es el principal factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares (ECV), como infarto agudo de miocardio (IAM), hipertrofia (HC) e insuficiencia cardiaca (IC). El desbalance redox y las alteraciones mitocondriales son eventos clave en el desarrollo de estas ECV. La apolipoproteinaA-I (apoA-I) es la principal proteína constituyente de las lipoproteínas de alta densidad, tiene efectos beneficiosos sobre el daño producido por isquemia y reperfusión, HC, IC e incluso disminuye la apoptosis de cardiomiocitos.