La Reforma del Estatuto de la UNLP en el año 2008 consolidó la posición político institucional de una universidad atenta a las necesidades de la sociedad, convencida de la importancia de los lazos permanentes entre los ámbitos universitarios y las organizaciones que conforman la vida social en la que se inserta. La perspectiva extensionista que ha acompañado a la universidad platense desde sus orígenes, encontró en el nuevo estatuto el reconocimiento a su propuesta político ideo lógica y la equiparó a las actividades reconocidas históricamente: la docencia y la investigación. La decisión tomada implica un proceso gradual y creciente en el que la UNLP pueda reconfigurar su organización para estar a la altura de los nuevos desafíos desafíos.