Si bien la accesibilidad es un derecho universal, hoy en día nos encontramos en un mundo que todavía se encuentra lejos de proveer servicios y experiencias inclusivas a gran escala tanto en el plano físico como en el plano virtual. Existe una gran variedad de herramientas que permiten a los diseñadores y desarrolladores analizar el contenido de sus sitios web en búsqueda de potenciales mejoras que incrementen la accesibilidad. Sin embargo, sería injusto pretender que la totalidad de sitios visitados por los usuarios día a día cumplan con los requerimientos necesarios para ser navegados e interpretados por cualquier persona en el mundo sin importar su condición.