Tomando en cuenta la noción de élites rurales, o sus derivaciones, en lo que sigue se analizará el desempeño de los sectores campesinos que actúan públicamente en el nivel local, como oficiales del concejo rural, y en el comarcal, como procuradores frente a otros concejos y a otros poderes, a fin de dar a conocer la actividad política del núcleo dirigente aldeano y de evaluar el contexto de su aporte a la reproducción del sistema, a su renovación y/o a la transformación social.
El estudio se concentra en la comunidad de villa y tierra de Piedrahíta; tal el nombre con que se designa la unidad constituida por el centro urbano y las aldeas de la jurisdicción, unidad que en nuestro caso se integra en el señorío de Valdecorneja, propiedad de la casa de Alba. Hacia mediados del siglo XV la jurisdicción de Piedrahíta comprende trece concejos rurales, cada uno de los cuales nuclea dos o más aldeas o entramados de caseríos. Este número de concejos rurales con representación propia es el producto de una evolución por la cual la división administrativa del territorio, inicialmente limitada a cuatro distritos o "sexmos”, se va fragmentando en unidades menores, con lo cual el conjunto de aldeas (la Tierra) ya no estará representado por un pequeño núcleo de "sexmeros” sino por un amplio conjunto de procuradores. Este proceso puede asociarse al reclamo de aldeas que promueven la segregación, lo que denota un protagonismo de la élite de esas aldeas y una vocación de autonomía y participación política.