Con el nombre genérico de poda se hace referencia a cualquier operación de eliminación total o parcial de ramas u otras partes de un árbol o arbusto en pie (raíces, hojas, yemas, flores, etc.), realizada según un criterio técnico en busca de un objetivo definido.
A diferencia de los árboles forestales, que condicionan su forma según el entorno en el que crecen en términos de densidad y espaciamiento de la plantación, los árboles urbanos y en especial el arbolado de alineación en veredas y avenidas muchas veces requiere intervenciones de poda por diversas razones. Los árboles jóvenes son podados para dirigir su crecimiento, asegurando que su forma madura sea estructuralmente deseable. En ocasiones, es necesario podar las ramas al borde de calles o avenidas cuando estas interfieren en el tránsito de peatones o la circulación de vehículos; también se puede podar para que los árboles crezcan ordenados y luzcan atractivos. Los árboles maduros requieren poda para eliminar las ramas muertas, enfermas o riesgosas, aligerar ramas pesadas y/o reducir la resistencia al viento de toda la copa.
Después de inspeccionar un árbol, un profesional o personal técnico especializado puede prescribir métodos específicos de poda para alcanzar alguno o varios de los objetivos anteriormente planteados.
Este capítulo pretende presentar conocimientos básicos sobre la poda de la parte aérea de árboles urbanos y sus fundamentos biológicos y técnicos. Se espera que este esfuerzo de síntesis del abundante conocimiento existente sobre el tema pueda ser útil tanto a estudiantes como a gestores responsables de los bosques urbanos.