En este capítulo, nos sumergiremos en la valoración del arbolado urbano y periurbano como una herramienta esencial para reconocer y proteger los servicios ecosistémicos que proporciona para contribuir a mitigar los efectos del cambio climático en entornos urbanos y a mejorar la calidad de vida de la comunidad. En primer lugar, exploraremos las funciones de la valoración.
Luego, profundizaremos en los distintos enfoques, unidades de medida, métodos y herramientas disponibles para llevar a cabo esta evaluación. Finalmente, presentaremos algunos casos prácticos que ejemplifican la aplicación de estos conceptos en la actualidad.
En principio es importante destacar que la valoración en el ámbito del arbolado urbano es un tema tan novedoso como complejo, que, aunque se aplica en algunas ciudades del mundo, aún se encuentra en proceso de desarrollo. En este sentido, se pueden identificar dos corrientes principales de valoración en este ámbito. Una de ellas se centra en estimar el valor de cada árbol de manera individual, empleando habitualmente variables dendrométricas, costos de reposición y mantenimiento y, en ocasiones, considerando factores del entorno tanto sociales como ambientales. La otra corriente, en cambio, se orienta hacia la valoración de los servicios ecosistémicos proporcionados por los árboles y la infraestructura verde en las ciudades.
Para comprender cada uno de estos enfoques es imprescindible considerar la aplicación práctica, la utilidad y los recursos disponibles para aplicarla. Por ejemplo: la implementación de una compensación por daño ambiental necesitará de una correcta identificación del grado técnico del daño, de instrumental completo por parte del controlador, de una base de inspectores que controlen in situ la situación y de una completa disponibilidad de estos recursos en el territorio (Pengue, 2023).
En última instancia, nuestro objetivo es convertir los valores de los flujos de materia y energía en una forma comprensible para aquellos involucrados en la gestión de los bosques urbanos, tales como funcionarios, ciudadanos/as, organizaciones sociales, emprendedores inmobiliarios, entre otros.