Cuando las cerdas se hallan confinadas en galpones la ingesta de alimento balanceado les insume muy poco tiempo y la mayor parte de las horas diurnas las destinan a reposar y en el resto del tiempo desarrollan diversa actividades sociales e individuales, algunas de las cuales pueden convertirse, generalmente por aburrimiento, en comportamientos anormales, que tienden a reducir los rendimientos productivos (Lagreca et al. 1998).