El turismo es un sector que ha cobrado una gran relevancia a nivel mundial. En nuestro país, representa el 10% del Producto Bruto Interno y 1,6 millones de puestos de trabajo directos, indirectos e inducidos, según datos para 2016 del Consejo Mundial de Viajes y Turismo. Esto es el resultado de dos flujos de turismo: interno (argentinos viajando por su país) y externo (visitantes extranjeros en Argentina).
Los países realizan esfuerzos para ser internacionalmente competitivos: en definitiva, ser destinos atractivos en cuestiones como servicios ofrecidos, calidad y precios. En materia de turismo, el organismo que entra en juego en este sentido es el Instituto Nacional de Promoción Turística (INPROTUR), un ente autárquico en el ámbito de la administración nacional de turismo (actualmente el Ministerio de Turismo y Deportes) creado a través de la Ley Nacional de Turismo en 2005 y bajo cuya órbita recae la promoción del turismo receptivo internacional y la imagen turística del país en el exterior. Mientras tanto, la promoción del turismo interno se concentra en un área a tal fin dentro del propio ministerio (actualmente la Secretaría de Promoción Turística).
Tanto en el plano doméstico como en el internacional, los dos flujos de turistas se detuvieron repentinamente en marzo de este año como consecuencia de la pandemia del COVID-19, con grandes consecuencias para las economías de los países en general y para este sector basado en el movimiento de las personas en particular. Se espera que primero se reactive el turismo al interior de los países, seguido por el internacional a nivel regional y, finalmente, el internacional fuera de la propia región.
De cara a esta recuperación, las acciones de los dos organismos mencionados resultarán fundamentales para determinar el desempeño del turismo argentino en los próximos años. Una pregunta de finanzas públicas en este contexto es si estas instituciones cuentan con los recursos presupuestarios para hacerlo. El punto de partida para entender cómo se financia el sector público turístico a nivel nacional nos lleva al impuesto a la compra de pasajes al exterior.