El ojo de la portada diseñada por Nina Turdó remite al régimen lumínico de la modernidad, cuyas sombras sepultan a cualquier ontología que le suponga una contradicción. La caída al abismo de la oscuridad, que salpica, que se expande y atrapa. Pero que también parece estallar en posibilidades otras de ser en la conjunción de mundos que exigen respuestas indisciplinadas. Este libro contribuye a pensar acerca de un cambio de época y el agotamiento de los universales abstractos. Walter Mignolo muestra un entretejido de presentes comunales, una narración tan extensa como apasionada a partir de los lugares de enunciación. La idea de modernidad fue concebida y proyectada en el ordenamiento mismo de Occidente, de Europa y del Eurocentrismo. Walter Mignolo alega la impregnación de las racionalidades epistémicas occidentales, sus fuentes y limitaciones. Confirma la existencia de un lado oculto de la modernidad en tanto narrativa civilizatoria cuya faceta velada es la colonialidad y la matriz de poder que se origina en el Renacimiento y la Ilustración. Subraya esta matriz colonial de poder, conceptualizada por Aníbal Quijano, conformada por el control de la economía, de la autoridad, del género, de la sexualidad, del conocimiento y la subjetividad, dominios sostenidos en el patriarcado y el racismo; para proponernos un salto epistemológico hacia formas de habitar en el mundo desde un posicionamiento decolonial.