En este capítulo nos proponemos estudiar uno de los problemas clínicos que desde Freud y particularmente en el curso de la enseñanza de Lacan adquieren especial relevancia en términos de las relaciones del síntoma con la estructura subjetiva en la que se inserta. Cuestión que de acuerdo a la perspectiva aquí privilegiada se centra en la oposición neurosis-psicosis por un lado y por otro en la discontinuidad que se manifiesta en el momento de aparición de los fenómenos patológicos. Estos últimos pueden presentar en ocasiones semejanzas superficiales pero adquieren un sentido diferente cuando la exploración psicoanalítica logra establecer sus relaciones con los mecanismos que los condicionan y la función que cumplen. El problema merece una atención especial cuando se trata de síntomas obsesivos, y su presentación en los comienzos de las manifestaciones patológicas, ya sea como pensamientos, temores o rituales de variado contenido. Claro está que esto que constituye un problema para la clínica psicoanalítica deja de tener mayor importancia cuando se utiliza la referencia al DSM ya sea contemplando la categoría de trastorno o el denominado espectro TOC, en una perspectiva dimensional. El Manual ha recibido una amplia difusión en el campo de la Salud Mental, y con frecuencia sirve como nominación con la que se reconocen y consultan los pacientes. El TOC incluye una amplia variedad de presentaciones heterogéneas, de acuerdo a un criterio aparentemente solo descriptivo, y resultado del consenso entre especialistas. Por el contrario, nuestra investigación parte de la pregunta que concierne al valor clínico de las obsesiones en la eclosión de la neurosis y en la entrada en la psicosis, contemplando la formalización de la clínica estructural de la enseñanza de J. Lacan. Cuando abordemos el problema de la entrada en la psicosis haremos asimismo referencia a los trabajos contemporáneos que se fundamentan en una formalización borronea, la que introduce una novedad epistemológica que repercute en la estrategia, la táctica y la política de la cura analítica con sujetos psicóticos, novedad que complementa los desarrollos de Lacan en "Una cuestión preliminar…”. Esta temática, por otra parte será objeto de otro de los capítulos de este libro, en el que se desarrollan las relaciones entre psicosis ordinarias y obsesiones. Es de subrayar además que el avance de la enseñanza de J. Lacan a partir de la elaboración de la estructura en términos del nudo borromeo permite abordar diversas manifestaciones clínicas que no responden a la clásica conceptualización de la estructura de la psicosis, y particularmente a la clínica del desencadenamiento tal como había sido formulada en 1958, lo que introduce una nueva consideración del binomio continuidad-discontinuidad como marco conceptual de la clínica diferencial en el campo de las psicosis.