Antiguamente los sistemas de producción de leche eran extensivos con pastoreo continuo, en campos naturales, los ordeñes se realizaban en pequeños grupos de animales en forma manual con el ternero al pie de la madre y con un contacto estrecho vaca - hombre. Con el correr de los años estos sistemas se intensificaron exponencialmente pasando a tener altos niveles de producción obtenidos a través de dos o tres ordeñes diarios, mecanizados, con empleados y personal rotatorio hasta incluso llegar a los grandes sistemas estabulados o free stall en los que los animales permanecen todo el tiempo en pequeñísimas superficies. Estos cambios llevaron a que los animales tengan una vida muy alejada a la que presentaban en su ambiente natural. De este modo en las últimas décadas cobro interés el análisis y preocupación por el bienestar y confort de las vacas en estos sistemas de producción.