En las últimas décadas desde la reflexión e investigación educativa se han complejizado las dimensiones de análisis de la exclusión/inclusión educativa, uno de los aspectos problematizados, más allá de la de la inclusión en el acceso, y el punto en el que aquí nos detendremos, aparece el abordaje de la inclusión como inscripción cultural.
Yendo más atrás, a lo largo del pensamiento pedagógico latinoamericano, encontramos una constante preocupación por esta dimensión de la inclusión. Lo que hoy, de la mano de autores como Fanfani (2007) y Terigi (2010), damos en llamar inclusión como inscripción cultural aparece abordado en muchas de las experiencias y desarrollos teóricos de las «pedagogías del sur».
Creemos que, desde su concepción, el programa socioeducativo Centros de Actividades Infantiles (CAI) se inscribió en esta línea de pensamiento y retomarlo constituye una oportunidad interesante para reflexionar sobre la inclusión como inscripción-ampliación cultural.