Esta investigación se inscribe en el campo de la embriología química, centrada en el estudio de cómo diversas substancias influyen en el desarrollo acelerado de los embriones de anfibios. El objetivo central de la tesis fue investigar el efecto de agentes con propiedades biológicas definidas —con especial énfasis en la heparina por sus conocidos efectos anticoagulantes y antimitóticos— sobre las células y tejidos del embrión de Bufo arenarum. El trabajo buscó no solo documentar las alteraciones morfológicas, sino también desentrañar los mecanismos de acción mediante análisis histológicos, cariológicos y el estudio de la fisiología cardíaca en ejemplares transparentes.
La metodología consistió en la obtención de embriones mediante ovulación inducida por hipófisis homólogas e inseminación artificial. Los ejemplares fueron sometidos a tratamientos químicos, preferentemente desde el estado de gástrula tardía, utilizando concentraciones variables de heparina, así como de otras substancias de comparación entre las que destacan la colchicina, el endoxán, la tiourea, la novocaína y la talidomide.
Los resultados experimentales permitieron identificar dos tipos principales de anomalías producidas por la heparina: la ascitis (acumulación masiva de líquido en el espacio del blastocel) y diversas deformaciones específicas, tales como la falta de cierre del cordón neural, que adquiere una característica forma de "V". Un hallazgo significativo fue la demostración de que el calcio actúa como un antagonista de la heparina, inhibiendo la formación de ascitis y permitiendo, en ciertos casos, un crecimiento superior al de los grupos testigo. El estudio concluye que la embriología química representa una herramienta indispensable para la farmacología y la biología, permitiendo evidenciar efectos teratogénicos y mecanismos de difusión celular antes de su aplicación en seres humanos.