El nacimiento descontrolado de gatitos conduce al surgimiento de poblaciones de gatos callejeros, lo que comprometen a la salud y seguridad de las personas, además de afectar el bienestar animal. Es común que ocurran accidentes cuando las personas entran en contacto con gatos callejeros, que carecen de controles sanitarios y, a menudo, son agresivos debido a que se sienten amenazados o porque no están socializados. En este contexto, el retraso de la pubertad en felinos puede ser una estrategia para posponer la entrada de los animales en su etapa reproductiva, evitando así el nacimiento de gatitos no deseados, muchos de los cuales terminan siendo abandonados y forman parte de las poblaciones callejeras.