El objetivo general fue evaluar el efecto de distintas alturas de pastoreo en un cultivo de servicio sobre la estructura vegetal y la productividad animal. El experimento se realizó en “Don Joaquín-UNLP”. Luego de la cosecha de soja, en 2024 se implantó raigrás anual. Se establecieron dos tratamientos definidos por la altura promedio del cultivo en pastoreo: 10 cm (H10) y 20 cm (H20), en bloques al azar con tres repeticiones. El método de pastoreo fue continuo. Se utilizaron vaquillonas Angus fijas y volantes para mantener las alturas objetivo. Se efectuaron mediciones periódicas de altura del forraje, muestreos para validar y calibrar métodos indirectos de estimación de biomasa aérea (pasturómetro, regla graduada y barra stick) y variables estructurales como densidad y peso medio de macollos, biomasa de láminas y vainas. En el componente animal se registraron el peso vivo y se calculó la ganancia diaria de peso, la carga animal y la producción de carne por hectárea. Los datos se analizaron mediante análisis de varianza y prueba de Tukey (p<0,05). El pasturómetro presentó el mayor ajuste para la estimación indirecta de biomasa, mientras que la regla graduada y la barra stick mostraron variaciones asociadas a la fecha de muestreo. Los resultados indicaron que el tratamiento H20 promovió una estructura vegetal más desarrollada, con mayor densidad de macollos, mayor biomasa aérea y mayor peso medio de macollo. No se detectaron diferencias en la ganancia diaria de peso vivo entre tratamientos. La carga animal fue significativamente mayor en el tratamiento H10; sin embargo, esta diferencia no se tradujo en diferencias estadísticas en la producción de carne por unidad de superficie. La altura de pastoreo se consolida como una variable estratégica para ajustar el equilibrio entre eficiencia productiva y funcionalidad del cultivo de servicio en sistemas agrícolas-ganaderos integrados.