En LA FORMA DEL ADENTRO, encontré en el hilo un modo de memoria y de cuerpo. Cada puntada se volvió una huella de lo que no podía decir con palabras. A través de esta serie, busco comprender cómo las emociones dejan marcas invisibles: cómo el tiempo emocional atraviesa la piel, cómo las heridas heredadas y los patrones repetidos conviven con la tensión entre lo que se sostiene y lo que se desprende.