Todas y todos sabemos que somos producto de una serie de factores culturales que atraviesan cada parte de nuestras vidas, nuestra herencia, nuestras historias. ¿Cómo decodificamos esto en nuestro día a día o, qué significa la deconstrucción necesaria de esa matriz cultural aprendida, instalada y reproducida permanentemente por todas y todos nosotros? Cuestionamos conscientemente ciertas prácticas, naturalizamos otras, sabemos que tenemos criterios contradictorios con el sistema hegemónico y, en muchas ocasiones nos terminamos sometiendo a la reproducción propia del mismo sistema. Por eso, los debates y las puestas en escena de los temas relacionados a las democracias y a los derechos, nos dan la posibilidad de buscar alternativas y oportunidades para la transformación y la creación de un sistema mejor y posible.