Cuando desde los museos y centros de ciencias imaginamos actividades o exposiciones, solemos hacerlo pensando en los visitantes de modos estereotipados y estandarizados. Pensamos que seguramente estarán aquellos que leerán nuestros carteles, que harán las actividades tal como las planeamos, que se irán con ganas de volver. También los que no se involucrarán con nuestra propuesta, los que no estarán de acuerdo con lo decimos, etc.
Sin embargo los años de práctica profesional y nuestras reflexiones como equipo educativo vienen dando cuenta de que nuestras representaciones sobre lo que harán, sentirán o pensarán nuestros visitantes no se corresponden muchas veces con la realidad y que es necesario comprender mejor las características de sus experiencias en nuestro espacio, de modo que podamos diseñar mejores propuestas fundadas en la investigación.
Desde el museo interactivo Hangares venimos desde hace un tiempo, centrando la mirada sobre nuestros visitantes y, si bien no tenemos aún estudios sostenidos de público, hemos ido incorporando diferentes estrategias algunas veces más y otras menos sistemáticas.
El propósito de esta presentación es compartir algunos de los modos en que lo venimos haciendo así como dar a conocer parte de nuestras proyecciones en este sentido.