Pensar en Colombia hoy, es pensar en la transformación de un proyecto socio político articulado Latinoamericano. Por ello iniciaré contextualizando desde el siglo XX, donde el capitalismo bajo una estrategia neoliberal encarnada en la matriz económica, germinó en el continente, dejando a su paso un sinfín de transformaciones que repercuten en todos los aspectos de la sociedad, afectando no solo en lo económico sino también en lo social, político, cultural y ambiental, configurando la cuestión social. Si bien se ubica a Chile como primera experiencia sistemática de dicho proceso en América Latina, bajo el gobierno Pinochet en 197316, es de precisar que es desde la estrategia económica dada en el consenso de Washington en 1989 donde se conforma toda una propuesta de (contra) reforma de los Estados nación aplicando medidas para la liberación del mercado y la expansión imperialista en todo el continente. En este marco, Colombia no ha sido excepción, puesto que ha transitado por un largo camino de gobiernos que afines a dicha estrategia político-económica, desde finales de los años 60s comenzaron a implementar políticas sentando las bases de un proyecto neoliberal en el país. Sin embargo, es en el gobierno Gaviria en 1990 cuando se puede afirmar que se consolida el neoliberalismo colombiano. Como lo menciona Estrada: "el proyecto de los neoliberales se concretaría en el plan de modernización de la economía colombiana lanzado en febrero de 1990, sobre el supuesto de la estabilidad macroeconómica se construía en una condición para realizar lo que en adelante se llamaría las reformas estructurales” (2004, pp. 70). Posteriormente quedando ratificado desde la constitución de 1991 en promesa de la apertura económica y a la libre competencia con poca regulación estatal.