La liberación controlada de fármacos es un desafío en las ciencias farmaceúticas. Entre las alternativas se encuentran los polimerosomas, que son vesículas formadas por polímeros anfifílicos y se destacan por su estabilidad y versatilidad para encapsular fármacos tanto hidrofílicos como hidrofóbicos.
Este trabajo se centró en la obtención de polimerosomas a partir de copolímeros tribloque. Se evaluó el autoensamblado en partículas esféricas, sus propiedades fisicoquímicas, la eficiencia de carga empleando como droga modelo Rodamina 6G, y la estabilidad de los polimerosomas en almacenamiento. La inocuidad del sistema se analizó in vitro empleando macrofagos murinos RAW 264.7.
Los resultados demostraron que el copolímero se autoensambla en polimerosomas esféricos, y que éstos son capaces de encapsular la droga modelo. Estos polimerosomas demostraron ser estables durante 14 días cuando son mantenidos a 4°C. Por otro lado, los estudios celulares in vitro demostraron que los polimerosomas estimulan la proliferación celular y son capaces de ser internalizados por las células en función del número de partículas y el tiempo de incubación, sin incrementar los niveles de óxido nítrico, un marcador de inflamación celular, demostrando la ausencia de citotoxicidad.
En resumen, estos resultados dan indicios sobre la potencialidad del uso de estos polimerosomas para el transporte de drogas de interés médico.