Este trabajo se propone indagar los aportes de la perspectiva interseccional a las intervenciones del trabajo social en el campo de la salud. Cuando reflexionamos acerca del ejercicio profesional notamos de inmediato lo abstracto de concebirlo por fuera de los marcos analíticos que toda intervención supone. Para el trabajo social esto implica la revisión de la propia práctica y de los discursos socialmente construidos en torno a determinadas problemáticas a los efectos de desentrañar los sentidos que allí se producen y reproducen, descubriendo los hilos de poder que enredan la maraña de múltiples desigualdades existentes. De la reflexión sobre la propia práctica el trabajo propone explicar cómo la mirada interseccional es la perspectiva crítica más comprensiva para el análisis y abordaje de los procesos de salud, enfermedad, atención y cuidado. Y como en vínculo con un trabajo social situado en el campo de la salud permite examinar el complejo entramado de relaciones de poder que se entrecruzan en las múltiples desigualdades inseparables en las experiencias vividas por les sujetes en tanto dimensión central de la intervención profesional. En este sentido se recorren principalmente los aportes de la mirada interseccional en tres dimensiones centrales de la intervención en el campo de la salud: la forma de comprender el proceso de salud, enfermedad, atención y cuidado, el vínculo intersubjetivo que se produce entre trabajadores sociales y usuaries y finalmente la implementación de las políticas sociales.