El acceso a plataformas digitales que requieren autenticación suele implicar barreras significativas para personas con discapacidad visual. Mecanismos como CAPTCHA visuales, códigos de verificación o interfaces gráficas limitan la autonomía de estos usuarios y comprometen su experiencia de uso. Esta situación evidencia una brecha persistente entre los avances en ciberseguridad y las prácticas de accesibilidad digital. Este estudio tiene como propósito examinar distintas estrategias que buscan facilitar la autenticación segura sin depender exclusivamente de estímulos visuales. Diversos trabajos recientes han explorado enfoques alternativos para superar estas barreras, promoviendo la integración de canales sensoriales diversos y estrategias adaptativas. Entre las líneas más destacadas se encuentran aquellas que facilitan la interacción mediante reconocimiento de voz, entradas auditivas y respuestas táctiles. Estas aproximaciones permiten reconfigurar la relación entre seguridad y usabilidad, incorporando nuevas perspectivas sobre el diseño inclusivo. El análisis realizado sobre estudios publicados entre 2005 y 2025 permitió identificar elementos clave que favorecen una autenticación más equitativa y robusta. Se observa una evolución progresiva en la forma en que se concibe la validación de identidad, donde la compatibilidad con tecnologías de asistencia y la reducción de dependencias visuales resultan centrales. En conjunto, los hallazgos abren el camino hacia modelos más integradores que atienden tanto a las exigencias de seguridad informática como a los principios de accesibilidad.