Las patologías nasales en el perro presentan gran variedad de etiologías, siendo las más agresivas las infecciones micóticas y las neoplasias. La aspergilosis nasal (Aspergillus fumigatus) es la micosis más frecuente de las vías respiratorias superiores en esta especie, con mayor predisposición en razas dolicocéfalas y mesocéfalas. Esta entidad se caracteriza por presentar descarga nasal mucopurulenta crónica, epistaxis y destrucción de cornetes. Por otra parte, el adenocarcinoma es la neoplasia nasal más común en caninos, de curso progresivo e invasivo, con signos clínicos similares a los procesos infecciosos, lo que dificulta el diagnóstico diferencial. La rinoscopia constituye una herramienta diagnóstica de gran valor en la evaluación de las enfermedades nasales del perro, ya que permite la visualización indirecta de las cavidades nasales y rinofaringe, así como la obtención de muestras dirigidas para cultivo micológico e histopatología, aumentando significativamente la sensibilidad diagnóstica.
El objetivo de este trabajo fue la descripción de los hallazgos endoscópicos y de la ruta diagnóstica de un paciente con Aspergilosis y adenocarcinoma nasal concomitante.