Un proyecto es la textualización de un plan de acción destinada a cumplir un objetivo. En tanto género textual, la noción de proyecto se presenta como amplio territorio con algunas particularidades generales y potencialidades específicas para el estudio, la producción y la educación en artes. Concebido con el fin de organizar y optimizar tiempos y recursos de los agentes involucrados, todo proyecto implica dos aspectos básicos. Por un lado, marca profundamente un posicionamiento ideológico, en tanto se propone a sí mismo como instrumento de intervención de la realidad y procura transformarla de algún modo específico. Por otro, desde su formulación es una construcción dialógica, en constante ajuste respecto de la realidad en la que interviene y de la que forma parte.
El grado de contacto con la realidad, del sentido de lo oportuno y de la interacción entre quienes plantean la propuesta y quienes la reciben, hace de un proyecto no sólo un lineamiento textual que orienta un proceso, sino también el reflejo y puesta en práctica de una ideología: se comprende entonces un proyecto como el ensayo de un posicionamiento, atravesado de las inevitables subjetividades y concepciones del mundo, que entran en juego al abordar una realidad, y proponer su modificación.
En su sentido más general, todo proyecto comparte algunos elementos comunes, como la determinación de objetivos, los cuales serán alcanzados por medio de una serie de acciones organizadas en el tiempo y en función de una planificación de recursos, que permitan producir los resultados verificables a partir de los cuales debe ser factible evaluar el éxito del proyecto, en relación al grado de realización de los objetivos planteados inicialmente.