Estudiar la problemática alimentaria demanda considerar factores económicos, políticos, sociales y culturales. Entre ellos las "respuestas” que se van construyendo en torno a la problemática y cómo se van redefiniendo territorialmente. Concebimos a las instituciones y organizaciones barriales como actores protagonistas en torno a cómo se responde a la problemática alimentaria, a cómo se delinean estrategias y prácticas en el marco de la emergencia y a cómo se construyen demandas ante instancias estatales y/u otras organizaciones. Cumplen un rol fundamental dentro del territorio, ya que las personas plantean demandas colectivas o individuales allí, siendo "incómodas intermediarias” entre el Estado y las personas.