El libro "se propone tratar viejos y nuevos problemas en la enseñanza de la historia, esa materia escolar que hoy para la mayoría parece intrascendente”. Para ello recuperan la clásica pregunta ¿Para qué sirve la historia? para responder enfáticamente "Nosotros creemos que para pensar históricamente, una forma de pensamiento que ninguna otra asignatura de la escuela puede desarrollar” (p.4) Para los autores pensar históricamente nos remite a lo que sabemos del pasado, a lo ocurrido pero también a la propia metodología de investigación de la historia que nos invita a preguntarnos cómo sabemos que aquello ocurrió efectivamente.